Cocina vitrocerámica, de gas o de inducción

La cocina de vitrocerámica supone una gran revolución en la cocina, ya que funcionan con cualquier recipiente y aprovechan el calor residual. Son fáciles de limpiar y económicas, aunque consumen más energía.

Las cocinas de gas funcionan mediante quemadores, son rápidas y admiten todo tipo de recipientes de cocinar. No consumen mucho. La pega es que se ensucian mucho y además hay que tener cuidado con apagarlas bien.

La cocina de inducción es segura, rápida, limpia, la comida no se quema y no consume mucho. Calienta directamente con un campo electromagnético y no mediante resistencias, por lo que no hay pérdida de energía. Hay algunas programables o con una buena tecnología. La desventaja es el precio. Además, los recipientes han de tener material ferromagnético.

Si se tiene poco tiempo para cocinar y dinero para el desembolso inicial, lo mejor son las cocinas de inducción. Si se tiene poco dinero para gastar en la cocina las de gas pueden ser una buena opción. Para los que no les importa mucho el consumo la vitrocerámica puede ser una alternativa.

La última alternativa a tener en cuenta son las placas eléctricas que se utilizan desde hace bastante tiempo. A día de hoy tienen más desventajas que ventajas.

Escrito por bea | 20 de agosto de 2012 | 0 comentarios
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